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20 de agosto de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE XVII (Última)


Me perdono de lo que me hago cargo
y de cada ignorancia agresiva hacia terceros.
Solamente a partir de aquí
suspendo mi obstinada trayectoria
y surco un nuevo océano, limpio, húmedo, ágil…
en el que poder ser
todo y nada,
cualquier yo
creativo, creador, imaginado.


Echo de menos la pasión
entre sus dedos arañándome
el reloj correctísimo.
Me desfogo, expuesta
mi gana, y desestimada mi súplica
sin que baste mi atenta soledad
porque lo que mi ánima ansía
es saciedad en otros,
hacerse a sí misma escanciada
en los demás.
Sola…
hay demasiado espacio…
excesiva riqueza para mí misma.
No quiero nada
que no pueda compartir.



13 de agosto de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE XVI


Me he adiestrado, otra vez en otro,
he limitado mis movimientos a sus tableros.

Un alto en el camino…
descargar el instalador apropiado,
descargarme de la culpa,
dejar a un lado los perdones aún pendientes
que, tal vez, jamás oiga de los dueños
cuyas voces anhelo y me susurran delirios.
Voy a tomarme la liberación por mi cuenta,
en mis manos hago sonar sus ecos
a modo de pasaje, de salvoconducto…
Si no puedo creerme digna de sus compasivas miradas
no llegaré nunca a mí misma,
perpetuaré, como hasta ahora,
la deleznable dismetría laberíntica
delimitando mi inhóspita trampa.

6 de agosto de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE XV


Tengo que gritar con las exclamaciones,
sólo así he aprendido a agravar la voz
y en las letras que entre medias les coloco
me salen eruptivos delirios de pequeñez.
Así…me parece que vuelvo a des-enemistarme
de mí misma, de mis traiciones más siniestras-.
Paso páginas por la inercia
a la que no impongo el respeto de mi oposición,
el tiempo me doblega
aunque a cada suceder yo suplique
una pausa, un alto en el camino,
desde donde poder contemplar mis cruces marcadas
y los vectores que se presentan
ofertas, a menudo sin precisar, sin visión suficiente.

30 de julio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE XIV


He buscado en los barrios marginales
los sentidos sin salarios ni morales…
y he buscado en mis mapas urbanitas
cosmopolitas papanatas y filosofías de escaparates
¡vaya embate! Sin teorías…la realidad se fía
de su propio curso, sin retoques ni discursos,
se impone, se culmina, se tropieza y recompone…
¡Es la vida en sí misma!

23 de julio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE XIII




Me tengo en pie…
quiero esperar…
no fenecer…
saltar
hacia lo alto con las huellas sobre la acera,
en la tierra del asfalto dejo mella…
me resalto…
Son las orquillas del cabello que no prendo
entre sus filas las que arriendo
a la incoherencia impávida de esta vida sin decencia.
¿Dónde me encuentro, qué estoy haciendo?
¿Estudio, aprendo, trabajo, me descentro?
Estoy ausente entre las agujas,
-indiferente, si no me empujas-
las que entran en las venas o giran las esferas
¡todas iguales en sus facetas rivales!

16 de julio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE XII


  • Sin escudo, dando tumbos por el mundo,
  • me he topado con los malos,
  • con los buenos, con los feos,
  • sin titubeos, he ganado… mi legado se ha ido haciendo
  • con el femenino sudor de las lágrimas,
  • sobre las páginas de cada temblor, de los furores
  • … a los horrores he negado el paso v.i.p
  • a mi corazón…no me inyecté el chip
  • de los esnobs, de las portadas entre la peña,
  • de las leñas más calientes
  • donde todo parece que se cuece
  • ¡Qué mentira, bien hilada,
  • la pamplina con tirada
  • de las modas más chocantes
  • y los cuerpos derrochantes
  • que de tanto exponerse públicamente
  • al abismo de la mente
  • se han precipitado
  • sin ningún sostén, con cero cuidado!

12 de julio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE XI


  1. Estamos al borde de los márgenes,
  2. añadiendo algún matiz
  3. a las horas con cita impuesta.

  1. No me queda espacio en las próximas semanas
  2. para escribir si aún te quiero,
  3. si te conozco ahora.
  4. Te prometo,
  5. si tengo un hueco inesperado,
  6. me citaré para la reflexión
  7. de un amor, el nuestro, que no cabe,
  8. por más que lo intente,
  9. entre los renglones escasos de mi agenda.

7 de julio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE X


  1. No hace falta la muerte
  2. para vestir su gélida túnica,
  3. para ahondar la tierra bajo sus órdenes,
  4. para dejar en otros rostros
  5. su símbolo imperial, dibujado
  6. con mis cenicientas manos, sabañones
  7. del último resquicio doloroso…
  8. Quienes la invocan por su promesa
  9. de vacuidad, por la esperanza de finiquito…
  10. ¡se aferran a un mito inocente,
  11. al bulo de las urbanas leyendas!
  12. No hay más intensidad
  13. ni más negrura,
  14. no se halla mayor compromiso
  15. que junto a ella.

29 de junio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE IX



Las migas que de mí he ido esparciendo
buscarán en breve sus reencuentros…
¿volveréis quiénes las recogisteis entonces?
Será la congregación de mis pedacitos
de tiempo, de sentimientos, de actos y de huidas
el día prematuro en que sea masa nutricia
lo que he ido desperdigando por mis paisajes
para cualquiera dispuesto a aguardarme
en ellas, mis migajas, mis partículas minúsculas…

23 de junio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE VIII



Los espejos me esquivan
la imperiosa demanda de un ápice hermoso
entre mis coleccionados defectos.
Está enredándose entre mis días
la obsesión por hacerme mujer,
femenina, delicada flor
que no tiene ya tiempo de volver a germinar…
¡Cómo aceptar que es demasiado tarde!
¡Cómo aceptarme
tras la villanía que me he hecho!

21 de junio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE VII



Elegí, por tradición bondadosa,
cristiana,
desatender la belleza en mí,
por completo, tajante,
serme lo menos posible,
para estar en medio de todo
sin destacar,
sin atraer,
sin espantar…
¡Era tan ilusa mi devoción por el hombre!

14 de junio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE VI



Para ser yo voy aprendiendo
a no tenerle pánico a mis perfiles.
Se asienta con el aumento de las arrugas,
esos matices del tiempo, exquisitos,
la aceptación generosa
por las verdaderas importancias.
y las despedidas…
de precisión inequívoca, imprescindibles,
para seguir hacia donde la vida me lleve.

11 de junio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE V



Sea donde sea, mientras duermes,
girar mi cuerpo y rozar con mi dedo tu pie
¡ésa es la certeza de que te amo aquí y ahora
como jamás supe amar,
ni pude!

7 de junio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE IV




Escribo para que no se escurra
lo que el reloj me va restando,
para que cuando deje de recordarme
las letras atestigüen en mi desmemoria
que fui mucho más de lo que las fotos
y las palabras compartidas celebran.
Escribo porque sin este hueco atemporal
cada espacio de tiempo fraccionado
se multiplicaría, gemelo, escuálido
en el cálculo pactado de mi margen vital.

3 de junio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE III



¿Quién desentraña si hay milagro
que pase a través del reloj terrenal?
¿No es una deuda con el resto de su especie
revelar la incógnita que le ha sido descifrada?
¿Lo hacen quienes han atravesado
este humano quebrantamiento ineludible?
¿Son nuestros ojos, nuestros oídos,
el estúpido entretenimiento de gozarnos endiosados
en las parcelas finitas del globo
los que nos aturden y aíslan
de la atención correcta en el sentido auténtico?

1 de junio de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE II



No hay más bifurcaciones
para un nosotros
que nunca tuvo tiempo en el tiempo.

Se fueron deshojando las aves
y desplumándose nuestros edredones…
aquellos posibles sin permiso de materia
entre nuestras cosas en común
porque absolutamente todo
lo que tú y yo tuvimos
se pudo contener en una efímera gota de rocío.

26 de mayo de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE I




Tengo tremendas las avispadas continencias
de amarte a bocanadas, a mordiscos,
a relojes parados y noches en volandas.
¡Carga de texturas a dos tiempos!
De lejos: tersura, organización simbiótica
y en la proximidad, los detalles:
arañazos, cicatrices, lunares y sensaciones
sobre las superficies más discretas.

24 de mayo de 2011

PECADO DE ESENCIA INCONSCIENTE



Hace tiempo publiqué unas cartas de Raquel, ahora os deleitaré con unas pinceladas parte de un escrito en forma de poema que describe sentimientos, sufrimientos, formas de ver, sentir y vivir que están dentro de ella. Nunca sé si habla por ella o por cualquiera que está en su mente, no importa, más que para escudriñar en su vida lo que pretendo es que leais la belleza y riqueza literaria que encierra su forma de decir lo que quiere decir. Gracias amor. Espero que mi foto haga honor a tu texto.

Lo que suena desde un eco más lejano
que la resonancia de mi boca
es la hiel reminiscente
que volcabas sobre mí.
¡Eso he ganado contigo:
un verdeante amargor deslucido
corrosivo de la inocencia
que sólo tuve para ti,
sin darme cuenta!

15 de octubre de 2006

CARTA XLVII (Última carta 2005)

A mis pies, bajo ellos, queda un abismo estremecedor…si levanto la vista hacia lo alto la inmensidad celeste me abruma…Así me suelo sentir últimamente…colgada, tendida, suspendida…
Deambulo por la ciudad isleña y sigo cruzándome con multitud de personas que se han rendido, han vendido su alma a las calles y su corazón se alimenta de vino y odio contra sí mismos, que la sensación ebria les hace creer que es contra los demás…
Al pasar junto a ellos, se me encoge algo en el interior…y suplico al Universo, a dios, a buda, a Zeus, a…que despierte en ellos una chispa, un chasquido brillante de dignidad humana…le ruego a su Ángel Guardián que no los dé por perdidos, que les traiga un fugaz recuerdo del tiempo en que se soñaron a sí mismos triunfantes…para que reviva en ellos la apetencia de vivir…
Sé lo que ocurrirá si me acerco…nada cambiará si les doy lo que piden para el inmediato presente…Sólo tendría sentido si me dedicara a ellos, poco a poco, ganándome su confianza, formando parte de su cultura desarraigada y desgarradora…entonces, quizá, uno de los cientos elegiría despertar…Sin embargo todavía no es mi tiempo, no es el momento de caminar entre ellos y ellas con la fortaleza interior que deseo transmitir…Me dejaría absorber por sus pesadillas despiertas…

Cuando entro en tu blog me doy cuenta de cuántos tesoros has ido sembrando en ti y estoy orgullosa de tu modo de encontrar el momento y el lugar adecuados para ofrecer lo que ha florecido a los demás…Aunque para mí no resulta nuevo lo que de ti pones sobre la pantalla, entre líneas que siguen siendo letras a pesar de teclearse, sí me asombro y me abrigo en ti.
La búsqueda del equilibrio interior es una deuda que tenemos todos nosotros mismos, con la vida, con el precioso regalo de la existencia…y quizá hoy tengamos más cercanos caminos de esta indagación vital…pero tanta oferta(yoga, reiki, shiatsu, pilates, reflexología, tai-chi, etc) no asegura un acercamiento verdadero y aumenta la probabilidad de invertir tiempo y esperanza en quienes saben sacar provecho de las oleadas sociales…Aprendemos la forma de enseñanzas que se han fraguado durante siglos…queremos saber rápidamente para conseguir con nuestro folleto vital de ofertas esnobs…y se nos pasa por alto que la elección de una disciplina moral, filosófica que trabaja también el cuerpo significa optar por una forma de vida, que lo abarca todo, incluso el tiempo indefinido…
Por eso temo todavía elegir y divago…sé que una opción es un compromiso…

8 de octubre de 2006

CARTA XLVI


Vengo aquí, a tu lado, para tomarme un respiro porque las horas del día me pesan y, curiosamente, se me escurren con demasiada rapidez…Es la atracción del tiempo…La piel lo desea y lo rechaza…querer crecer para hacer de nuestro cuerpo la máxima manifestación de la libertad…querer recuperar la infancia de los surcos porque dejarían de arrugarnos hasta la tersura del alma…
Hoy pienso…aquí…más allá de estas letras binarias, me dedico a estar, existiéndome a menudo con un exceso de indulgencia, al no deleitarme con el sabor de lo inmediato.
Me he dedicado demasiados meses después de mi aventura zanjada a curar las heridas abiertas…y, sin darme ni cuenta, el modo en que lamía los cortes supurantes los ha infectado de ira, desgana, negación, cobardía,…Para sanarme me he retirado a un espacio que sólo yo conozco…y he seguido con el hacedor de mis males…ése que vive y reina en el fondo de mis pasillos interiores, mi otro yo, el que hace pulsos inagotables con la multitud de yoes en que me configuro.
Un año entero para comprender que el enemigo es íntimo, se ha hospedado desde siempre en mis “adentros”…y no voy a poderlo extraer porque forma parte de mi naturaleza terrenal.
A menudo hay un aullido salvaje que quiere salir de mí y escapar lejos para sentirse de nuevo en un hogar…pero ¿cuál?
Quizá las mujeres sí corremos con los lobos…necesitamos la vieja sabia que nos llama hacia la tierra y nos exige el delirio de la feminidad.
Las cárceles más peligrosas son las que no tienen márgenes tangibles y ésas se construyen dentro de una misma. Alguna memoria genética queda serpenteando por las vísceras, convenciéndome de cuáles son mis obligaciones y qué está vetado para mí…El saboteador del código grabado en la sangre…nunca se atreve a dar la cara porque así, escondido, es más tenebroso y se permite menos piedad.