


El vino es bueno para el corazón, acompaña bien el torrente sanguíneo, multiplica la belleza, la inteligencia y el sentido del humor. Esto es una gran verdad.
Nada me retuvo. Me liberé y fuí.
Hacia placeres que estaban
tanto en la realidad como en mi ser,
a través de la noche iluminada.
Y bebí un vino fuerte, como
sólo los audaces beben el placer.
Konstantino Kavafis


























