


Es Pont Vell de Can Sala se halla en el antiguo camino que iba de San José a Vila, Ibiza capital. Ahora está triste y solo, caido en el olvido, sólo vecinos que van a sus casas pasan por encima sin hacerle caso. La piedra de marés acabará derritiéndose, como un terrón de azucar, lo viejo no tiene cartel, para ser cuidado debe ser arqueológicamente rentable, con un mínimo de 1000 años, ser de origen púnico, romano o árabe, si sólo es payés antiguo no tiene mucho valor.