7 de julio de 2012

CARACOL SOBRE CAL




El objetivo de la cámara no tiene corazón, pero te deja que uses el tuyo. Debes fundir tus sensaciones con las que te presente la cámara cuando mires a través de ella. No intentes contradecirla, ella ve lo que tú no ves. Y si tú crees verlo, dispara, ella lo captará para que tú te lleves el mérito. Ya ves, no tiene corazón pero es fiel. 

1 comentario:

Erna Ehlert dijo...

Bonitas fotos, Juan.
A los caracoles les debe ir bien, tener el material de obra para sus casitas tan a mano.
Además la cal esta no es tan dura como la de las piedras.

Un abrazo