
Si se escribiera la historia del movimiento hippie en Ibiza Ca n´Anneta sería el lugar elegido para situarla, el epicentro de la corriente. Nosotros, ajenos en aquellos tiempos de lo que ocurría, sin perspectiva histórica, nos mezclábamos, más bien se mezclaban ellos, los que llamábamos “peluts” y “jipis”, en el bar de Anita a tomar las mejores hierbas de Ibiza, nuestras hierbas no fumables.
Con ellos practicábamos el idioma inglés, aprendíamos que la vida era una tómbola, que se podía vivir sin cambiarse de ropa y de peinado, que hacer el amor era mejor que ir al Vietnam (por eso muchos estaban allí), y que vivir en comuna donde casi todo es de todos era una alternativa a los que no querían ciudad, coches, cuenta bancaria, libro de familia, etc, lo que ya se llamó sociedad de consumo. Era otra forma de subsistencia cuando todavía no se había inventado el stress.
La cuestión es que una parte de nuestra juventud la pasamos así y muchos ibicencos se volvieron más hippies que ellos.
En la foto estoy con algunos de mis amigos en la entrada de Ca n´Anneta en octubre de 1981.