27 de abril de 2010

ES VEDRÁ, "PIEDRA DE INCESTO"







Eras arrecife irredento como salmo del cámbrico,
arrecife de sílice galopando, y aullido;
Estridencia de saurio y manantial de una memoria roja.
Ascendían caballos agrietados hacia el barro
duro de tu rostro púnico,
y con tu puño de helio como agujas en celo
llamabas a las aves troyanas de mi pecho blanco.
Y hubo largos dedos heridos rompiendo
y creciendo en mis pulmones como ensayos del fuego
proponiendo geometrías de islas que emergen respirando;
Deseo y dolor de la estatua más muda, y fuiste
orilla eterna y abrazo de piedra que respira encinta.
Eras beso de rabia sobre mi sangre blanca
y ánfora partida sobre el fósforo de mi esternón quebrado.
Y reventabas y mordías mis labios de plenilunio griego,
oscura y hambrienta como carne pagana que reclama.
Sangramos agua insomne y eras rostro de gorgonia
y yecla sobre mi mano de mar derramada.
De verdad arrecife; y yo, la mar sangrienta
girando alrededor de la lenta sístole de tu rostro;
Y yo era el viento y la tormenta,
y te amé de repente, con un amor de incesto.






Es Vedrá sirvió de inspiración a mi amigo Josetxo, y de ahí salió este poema parte de su libro "Piedra de incesto".

1 comentario:

Erna Ehlert dijo...

Alucinantes fotos del Vedrá otra vez, Juan.

Un abrazo