30 de enero de 2007

DERECHO AL PLACER




Cuando llegas a una cierta edad (me imagino), te ocurren dos cosas (entre millones más) : Por un lado pretendes no envejecer y a la vez exiges el derecho de merecerte el respeto de ser viejo.


Y todavía te quedan placeres:

Esperar al autobús sentado al borde de la carretera.

"Viajar" en carro por el Camí de Sa Vorera hacia Buscastell.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Envejece el cuerpo pero no la mente. El respeto al viejo no es por la edad, es por el conocimiento adquirido, su experiencia y sabiduría, que de tenerse en cuenta no escuchariamos ni veriamos las sandeces con las que a diario nos sorprende nuestra clase dirigente.
El respeto a viejo es por el mismo que al maestro.
Terriblemente hoy y aquí, no se respeta ni a unos ni a otros.

Beni

Anónimo dijo...

¿Viajar en carro? ¿pero todavía quedan carros en Ibiza? Que suerte tienes...
Bikos.