4 de mayo de 2006

ESPIGAS




¿Te has sentado alguna vez al borde de un campo de espigas en un día de suave brisa?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es como si el mar hubiera cambiado del azul al amarillo, y los bordes de amapolas sujetaran las olas.
Sssshhhiii.... cierras los ojos y se oye ese mar de espigas cuchichear.
Besosssssssss.....!!!