10 de diciembre de 2005

SOLEDAD BIS




Otras veces uno se siente como ese tronco, inalterable ante los elementos, inamovible ante la adversidad, seguro de sí, sin hacer “sombra” a nadie, sirviendo de reposo a la espalda de algún caminante, rodeado de flores a tus pies, sabiendo que aún sin ramas que le perpetúen, las tuvo alguna vez y cumplieron su función.

1 comentario:

Anónimo dijo...

y ¿sabes algo? seguramente cuando nos sentimos así estamos rozando la esencia de quienes somos...son los verdaderos momentos de trascendencia del tiempo...de consciencia plena hacia la existencia