1 de diciembre de 2005

VIDA TRÍPTICA (A Cis)



La vida te ha dado un mensaje
cifrado muy lentamente.
Duro como lo más duro
porque lo blando no te agrada.
Lo profundo tiene vida
y el dolor que nadie quiere tiene vida.
Detienes el tiempo en tus cuadros
y el espacio se te escapa.
Nadie puede ver lo que tú ves
porque no miras con los ojos.
Nadie puede vivir lo que tú vives
porque sencillamente no se puede.

1997

No sé si es un arquitecto con alma de pintor o al revés. De cualquiera de las maneras la mayoría de sus trazos son duramente rectos, predomina la línea al círculo. Tal vez por eso la vida le ha circulado. Le ha encerrado en una silla de ruedas con la excusa de la Esclerosis. Le ha jugado una mala pasada.
Es una lección difícil de interpretar, peor de asimilar y no hablemos de aceptar.
No le conocí en su juventud, ahora la sonrisa se le ha endurecido, pero la tiene clara para quien él decide entregar. Ya no tiene nada que perder. Cuando en algún momento crees perderlo todo, empiezas de cero a ganar cosas.
Pronto,-me contó-, ya no podrá pintar, otra prueba más que le impone la vida nadie sabe el porqué. Ni él. Pero sé que se expresará de cualquier otra forma. Las “putadas” de la vida siempre tienen dos caras. El escogerá la que tenga sentido.
Te quiero Cis.

1 comentario:

Equilicua dijo...

No conozco a Cis.

Conocí a muchos, por mi trabajo, que diariamente bregaban con la silla y los espasmos, ...

Pásabamos buenos ratos juntos, dentro y fuera del curro.

Nos bebíamos el día a día y nos reíamos, cotidianamente, de la suerte. Era muy difícil discernir sobre las limitaciones de cada cual, de hecho, y aunque las comparaciones son odiosas, era yo el que más límites atesoraba.

Luego me tocó ir a Ibiza, en el 94.

No he vuelto a verlos, ni a tener noticias de ellos.

Con Cis he vuelto un poco con ellos y de nuevo hemos discutido, bebido, reido, ... hasta altas horas de la noche. Sin permiso médico, por supuesto.